Paimas llora a su alcalde asesinado y exige justicia

Indignación, preocupación, tristeza e incertidumbre, es lo que vive hoy la población del distrito de Paimas, luego del asesinato de su alcalde Ronald Javier Navarro Ramírez la tarde del jueves en manos de sicarios.

Cutivalú llegó hoy hasta el caserío de Culqui, pueblo natal de Ronald Navarro, en donde es velado en la casa de sus padres donde creció junto a sus tres hermanos.

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Su madre, Carmen Ramírez Vidal, no solo exige justicia, sino también dice que nunca podrá recuperarse de este fuerte golpe que solo lo entiende una madre.

Con la mirada perdida y tratando de buscar alguna explicación a este hecho, decía que aún no superaba la muerte de su esposo y hoy le arrebataron a uno de sus tesoros que, horas antes de morir, llegó a la casa y le jugó una de las bromas que solía hacer.

En Paimas, distrito ubicado a menos de 10 minutos de Culqui, el panorama era tenso, la gente camina con preocupación y temor porque el presente es tan incierto como saber quiénes son los responsables de esta lamentable muerte.

ESCENA DEL CRIMEN

Cutivalú llegó hasta el lugar en donde ocurrió el cobarde asesinato, la botica «Divino Niño», ubicada en la calle Grau, a pocos pasos de la Comisaría de Paimas, que sólo cuenta con 10 efectivos para 11 mil pobladores y no cuenta con patrulleros ni motos.

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Rolando Flores, propietario de dicha botica, contó que Ronald Navarro no había dado ni tres pasos al interior de su negocio cuando el sicario no dudó en disparar a la nuca de su víctima que de inmediato se desplomó.

“Él llegó a comprar pastillas para la gripe cuando dos personas llegaron en una moto y lo mataron. Esto nunca ha pasado en Paimas y esperamos que las autoridades den con los malhechores. Él (Ronald) era una buena persona, buen muchacho”, resalta Rolando Flores.

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Por su parte, los comerciantes ubicados frente al lugar del crimen se encuentran atemorizados porque no saben qué les pueda pasar ante tanta inseguridad, sobre todo porque en esta zona el tránsito de motocicletas es indiscriminado.

Y es que de acuerdo a lo contado por una trabajadora de la zona, el día del crimen, el sicario se dio el lujo de levantarse la luna del casco para asegurarse que era el alcalde y le disparó.

“No huyeron rápidamente porque sabían que no había gente armado ni policías. La moto se fue despacio aprovechando también que había poca gente”, indicó la testigo.

El sepelio será este sábado a las 10 de la mañana en Sullana, donde está enterrado el padre de Ronald Navarro.

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