
Durante dos días, estudiantes de ambos turnos participaron en actividades lúdicas, talleres y espacios de reflexión para reconocer señales de alerta, expresar sus emociones y reforzar la importancia de hablar, acompañar y buscar ayuda ante situaciones difíciles.
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la comunidad estudiantil de la I.E. N.° 20138 participó los días 9 y 10 de septiembre en una serie de actividades orientadas a promover el cuidado de la salud emocional, reconocer situaciones de malestar y fortalecer la búsqueda oportuna de apoyo.
Las jornadas estuvieron a cargo del psicólogo del proyecto Construyendo Juntos Proyectos de Vida, Mario Jiménez García, con el apoyo de internas de Psicología de la Universidad César Vallejo (UCV) y de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP). Asimismo, una de las actividades se desarrolló en articulación con el Centro de Salud Mental Comunitario Veintiséis de Octubre, fortaleciendo el trabajo conjunto en favor del bienestar de las y los adolescentes.

Una tarde para hablar de salud emocional y prevención
Las actividades comenzaron el miércoles 9 de septiembre, de 4:00 p. m. a 5:00 p. m., con estudiantes de 1.° a 4.° de secundaria del turno tarde. La jornada combinó actividades lúdicas y un taller preventivo para abordar situaciones que pueden incrementar el malestar emocional, señales de alerta y alternativas de apoyo.
Uno de los principales mensajes compartidos con las y los estudiantes fue que, así como cuidamos nuestro cuerpo cuando algo nos duele, también debemos prestar atención a nuestra salud mental cuando atravesamos situaciones que afectan nuestro bienestar emocional. Por ello, se reforzó la importancia de expresar lo que sentimos y comprender que buscar ayuda nunca debe ser motivo de vergüenza.
A través de la dinámica “Corre, ordena y previene”, representantes de los diferentes grados participaron en un reto que combinó movimiento, trabajo en equipo y reflexión. Al llegar a la meta, las y los participantes debían ordenar palabras para descubrir diferentes mensajes y determinar si representaban una causa, consecuencia o señal de alerta.
También se desarrolló “Semáforo de las palabras”, dinámica en la que las y los estudiantes analizaron situaciones cotidianas relacionadas con las burlas, la tristeza, el aislamiento y el acompañamiento a una compañera o compañero que atraviesa un momento difícil.
De esta manera, reflexionaron sobre cómo sus propias acciones y palabras pueden contribuir al bienestar de quienes les rodean, reforzando que escuchar, acompañar y tratar con respeto también son formas de cuidar.

Centro de Salud Mental se sumó a las actividades del 10 de septiembre
La programación continuó el jueves 10 de septiembre, de 8:30 a. m. a 9:30 a. m., con una charla informativa desarrollada en articulación con el Centro de Salud Mental Comunitario Veintiséis de Octubre, dirigida a estudiantes de primer grado de secundaria.
La intervención permitió sensibilizar a las y los estudiantes sobre la importancia del cuidado de la salud emocional y la prevención del suicidio, promoviendo el reconocimiento y la expresión adecuada de las emociones, así como formas saludables de afrontar situaciones difíciles.
A través de “¡Revienta el globo!”, las y los participantes trabajaron el reconocimiento de sus emociones y alternativas saludables para afrontar dificultades. Con “El corazón que se repara”, reflexionaron sobre el valor de la escucha, la empatía y las palabras de apoyo cuando una persona atraviesa un momento complicado.
Posteriormente, mediante “Arma el mensaje”, reforzaron los principales aprendizajes trabajando de manera cooperativa. La jornada culminó con “El cofre de las palabras que ayudan”, donde las y los estudiantes compartieron frases positivas y mensajes que podrían brindar a una compañera, compañero u otra persona que necesita sentirse escuchada y acompañada.

La prevención continuó con estudiantes del turno mañana
Ese mismo jueves 10 de septiembre, de 10:00 a. m. a 11:00 a. m., la jornada continuó con estudiantes de 1.° a 4.° de secundaria del turno mañana, replicando la actividad lúdica y preventiva desarrollada un día antes con el turno tarde.
Nuevamente, las dinámicas “Corre, ordena y previene” y “Semáforo de las palabras” permitieron abordar el tema desde el juego, la participación y el trabajo colectivo.
Las y los estudiantes identificaron situaciones relacionadas con el malestar emocional, señales que requieren atención y alternativas de apoyo, reforzando tres mensajes centrales: hablar sobre lo que nos ocurre, acompañar a quien atraviesa un momento difícil y buscar ayuda oportunamente.

Hablar, escuchar y acompañar también es prevenir
Las jornadas desarrolladas por el Día Mundial para la Prevención del Suicidio buscaron ir más allá de brindar información. A través de actividades cercanas y participativas, se promovió que las y los adolescentes reconozcan que no tienen que afrontar en soledad aquello que les genera preocupación, tristeza o malestar.
También se reforzó el papel que pueden cumplir las compañeras y los compañeros: escuchar sin juzgar, evitar burlas o comentarios que puedan lastimar, acompañar y recurrir a una persona adulta de confianza cuando alguien necesita apoyo.
Las actividades forman parte del proyecto Construyendo Juntos Proyectos de Vida, impulsado por Cementos Pacasmayo y Cutivalú en la I.E. N.° 20138, que trabaja con estudiantes de 2.° a 4.° de secundaria y que, para estas jornadas preventivas, amplió la participación a estudiantes de 1.° grado.

De esta manera, el proyecto continúa promoviendo espacios que contribuyen al bienestar de las y los adolescentes, entendiendo que construir un proyecto de vida también implica cuidar la salud emocional, aprender a expresar lo que sentimos, acompañarnos y reconocer que pedir ayuda puede ser un paso importante para afrontar una situación difícil.












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