Vecinos de Bello Horizonte denuncian un mes sin servicio y recibos de hasta 200 soles

Moradores de la urbanización Bello Horizonte, junto a moradores de sectores aledaños como 21 de Agosto, Bancarios, Habitoles y Cárcamo, realizaron una protesta pública para denunciar que llevan entre 15 días y un mes sin recibir agua potable a través de la red. La situación afecta a un promedio de 400 a 600 familias que exigen una solución definitiva a un problema que, aseguran, se originó hace seis años tras el colapso del pozo Los Bancarios.

Según explicó Néstor de la Cruz, secretario de la Junta Vecinal (JCO), aunque inicialmente fueron conectados al reservorio de Los Algarrobos, el servicio es constantemente interrumpido por fallas en las bombas y problemas de válvulas. Tras una reunión reciente con la gerencia zonal de EPS Grau, se informó a los vecinos que la empresa realizará una revisión interna del reservorio para determinar la causa exacta del desabastecimiento actual.

«La solución ha sido simplemente corta porque de nuevo tenemos el problema, el agua se sigue cortando», señaló De la Cruz, enfatizando que la población requiere agua permanente y por red, no mediante paliativos temporales.

Ante la falta de servicio, los vecinos dependen del abastecimiento por cisternas de la empresa, las cuales califican como insuficientes y de «mala calidad». Esta situación los obliga a recurrir a proveedores privados, lo que supone un fuerte impacto económico: un bidón de 20 litros cuesta 6 soles, mientras que mil litros de agua alcanzan los 70 soles, gasto que deben realizar cada dos o tres días.

A este gasto adicional se suma la indignación por el monto de los recibos de la EPS Grau. La vecina Esperanza Neira denunció que, pese a no tener agua, le llegan facturas de hasta 200 soles. Otros moradores señalaron que mientras en asentamientos humanos se pagan tarifas sociales de 15 soles, ellos reciben cobros de entre 120 y 180 soles por un servicio que no reciben.

Durante la manifestación, los ciudadanos salieron a las calles con baldes y bidones vacíos como símbolo de la crisis que atraviesan. Los afectados advirtieron que, de no recibir una respuesta efectiva tras la revisión técnica prometida por la EPS Grau, acudirán a las oficinas principales de la entidad y a la Sunass (OTASS) para intensificar sus reclamos.

«El agua es un líquido esencial, es un derecho que queremos reclamar», sentenció uno de los vecinos afectados, haciendo un llamado a las autoridades para que prioricen la perforación de un nuevo pozo o una mejora sustancial en la infraestructura actual.