Pronunciamiento de catedráticos franceses: «Incluir a Vargas Llosa en la Academia francesa es una falta ética»

Redacción: Estación Wari

Profesores universitarios franceses emiten este pronunciamiento para manifestar su postura frente a la inclusión del escritor peruano Mario Vargas Llosa. Consideran que la elección del Nobel de Literatura 2010 plantea serios problemas éticos pues Vargas Llosa apoyó -y apoya- a líderes de extrema derecha vinculados incluso con atentados a los derechos humanos como Iván Duque, presidente colombiano; José Antonio Kast, candidato a la presidencia de Chile; e hizo campaña en las últimas elecciones peruanas por Keiko Fujimori. Aquí el pronunciamiento completo:

Nos enteramos con asombro el 25 de noviembre de la elección de Mario Vargas Llosa a la Academia Francesa. No conocemos las razones de esto. Quizás la Academia consideró que el escritor peruano encarnaba el ideal del escritor comprometido de la Ilustración. Pero esta elección plantea serios problemas éticos. El reciente apoyo de Mario Vargas Llosa a José Antonio Kast, candidato de extrema derecha, nostálgico defensor de la dictadura militar de Pinochet, en las elecciones presidenciales de Chile del 19 de diciembre, es de hecho solo una de los últimas manifestaciones de una actitud que ha legitimado durante décadas a líderes responsables de asesinatos y violaciones de derechos humanos. Aquí están algunos ejemplos.

Mario Vargas Llosa apoyó con entusiasmo al presidente colombiano

El escritor apoyó con entusiasmo al presidente colombiano Iván Duque, electo en 2018, quien puso fin a los acuerdos de paz firmados en 2016 entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), luego de un conflicto mortal que duró décadas. Desde entonces, los asesinatos de exguerrilleros, sindicalistas, líderes indígenas y conservacionistas se han vuelto casi cotidianos. Mario Vargas Llosa escribió el 21 de febrero de 2021: “Desde que lo conocí siempre supe que el presidente de Colombia Iván Duque sería un ejemplo para el resto de América Latina”. En abril pasado, la policía colombiana disparó a quemarropa contra la población civil que se manifestaba contra la extrema liberalización de la economía, matando a más de 70 personas. En septiembre, Vargas Llosa volvió a felicitar al señor Duque, en Madrid, y declaró que Colombia “está haciendo las cosas bien en materia de legalidad y libertad.”

En su propio país, Perú, M. Vargas Llosa ha demostrado que la justicia y la vida humana no son importantes para él. En abril de 2021, la primera vuelta de las elecciones presidenciales enfrentó a Keiko Fujimori, hija del ex dictador Alberto Fujimori y candidata de una derecha dura apoyada por la extrema derecha, y a Pedro Castillo, un sindicalista campesino que se presentaba como candidato de un partido de izquierda radical. En las elecciones de 2011 y 2016, el propio Vargas Llosa denunció en Keiko Fujimori la herencia autoritaria y mafiosa del régimen de su padre. Nadie duda de que su elección hubiera significado el regreso al poder del crimen organizado y la reconstitución de un “narcoestado”. Keiko Fujimori enfrenta por eso varios juicios por delitos graves de corrupción. También se cree que quienes la rodean ordenaron asesinatos y una masacre para que el electorado votara por un candidato que se cree que tiene “mano dura” contra la delincuencia y lo que quedaría de Sendero Luminoso.

Hizo campaña por Keiko Fujimori

Desde su derrota en la segunda vuelta en junio de 2021, Keiko Fujimori se negó a aceptar los resultados electorales, que todos los observadores internacionales habían reconocido como transparentes. Ahora está haciendo campaña para la destitución del nuevo presidente. Grupos violentos de ultraderecha atacan físicamente a políticos de centro izquierda y centro derecha. Algunos piden un golpe de estado. Sin embargo, el señor Vargas Llosa tuvo un papel activo en el advenimiento de este estado de caos en el Perú, liderando una campaña sin reservas a favor de Keiko Fujimori, presentándola como el último baluarte contra el advenimiento del comunismo, participando a través de sus intervenciones a la polarización y violencia que marcaron el periodo entre las dos vueltas. Contribuyendo al clima de irracionalidad que reinaba en los medios de comunicación, mientras el Perú era duramente golpeado por la crisis de COVID, Mario Vargas Llosa no dudó en plantear la posibilidad de fraude electoral.

En este caso, como en el de Perú o Colombia, es una ideología la que ha llevado a Mario Vargas Llosa a exonerar o apoyar a delincuentes. Sus posiciones deben ubicarse en el contexto de la consolidación de las redes de la derecha y la extrema derecha hispanoamericana a través del lobby de la Fundación International de la Libertad (FIL) que preside y que se presenta como un think tank neoliberal. Uno de los manifiestos de la FIL protestó contra las medidas preventivas adoptadas por los estados en el marco de la gestión del COVID. En España, Mario Vargas Llosa aparece junto a los que banalizan el franquismo.

Su dogma se basa en el ferviente anticomunismo

Es en este sentido que M. Vargas Llosa es un escritor comprometido. Su dogma se basa en el ferviente anticomunismo y el ultraliberalismo económico, sin duda el mismo que lo llevó a incurrir en la evasión fiscal, como lo revelaron en 2016 los Panamá Papers de Panamá, y, en 2021, los Pandora Papers. Más allá del dominio político, por lo tanto, todavía surgen cuestiones éticas.

Al darle respaldo, los académicos cometieron un error, incluso una falta, que empaña la imagen de Francia en América Latina, donde las posiciones extremistas de M. Vargas Llosa son bien conocidas y desde hace mucho tiempo despiertan un fuerte rechazo. Esta elección también corre el riesgo de legitimar posiciones que, de hecho, contradicen los valores de la democracia a los que Francia, sin embargo, quiere asociarse: la libertad de expresión, la aceptación de los resultados de las votaciones y el derecho a defender una causa sin riesgo de perder la vida.

Firmantes: César Itier (profesor universitario, INALCO) Evelyne Mesclier (directora de investigaciones en el Instituto francés de Investigaciones para el Desarrollo – IRD), Valérie Robin Azevedo (profesora de antropología, Universidad de París), Sylvie Taussig (Investigadora del CNRS / Instituto Francés de Estudios Andinos) y Pablo del Valle (antropólogo de la PUCP).

Texto traducido por Pablo del Valle, publicado originalmente en francés el jueves 9 diciembre de 2021 en el periódico Libération (Francia)

Este artículo fue publicado originalmente en Estación Wari

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