
La preocupación por un eventual Fenómeno El Niño crece entre los maricultores de Sechura. Durante una inspección realizada en el sector Garita García, representantes del Consejo de Maricultores exigieron a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) culminar las obras de defensa ribereña comprometidas para evitar que las aguas del río Piura ingresen a la bahía y provoquen una nueva emergencia ambiental, social y económica.
El representante legal del gremio, Agustín Matías Navarro, explicó que el principal riesgo para la actividad acuícola es el ingreso de agua dulce al mar, ya que altera las condiciones naturales de la bahía.
«Si el agua del río llega a la bahía, desaparece la maricultura. No solo se pierde la producción, sino también la inversión de cientos de productores«, advirtió.
Actualmente, unas 240 asociaciones de maricultores desarrollan esta actividad en la bahía de Sechura, donde existen aproximadamente 13 mil hectáreas destinadas al cultivo de concha de abanico. Según Navarro, toda esta producción quedaría expuesta si el río rompe las defensas y alcanza el mar.
El dirigente recordó que este escenario ya se presentó durante los eventos climáticos de 2014, 2017 y el ciclón Yaku de 2023, cuando el ingreso de agua dulce ocasionó la mortandad de la concha de abanico y severas pérdidas económicas, obligando al Estado a implementar programas de reactivación para los productores.
Asimismo, destacó que la bahía de Sechura concentra cerca del 80 % de la producción nacional de concha de abanico, actividad que constituye la principal fuente de ingresos para miles de familias de la provincia.

Durante la inspección, los maricultores expresaron su preocupación porque la Autoridad Nacional del Agua (ANA) se comprometió a construir más de 13 kilómetros de defensas ribereñas; sin embargo, aseguraron que hasta la fecha se han ejecutado menos de 10 kilómetros, dejando varios tramos vulnerables ante un posible incremento del caudal del río Piura.
Los productores advirtieron que la falta de culminación de estas obras incrementa el riesgo de que el río se desvíe hacia la bahía, afectando no solo los cultivos marinos, sino también a las poblaciones de Parachique, La Bocana y otros sectores ubicados en las zonas bajas de Sechura.
En la visita también participó el economista Raúl Martínez Luna, past decano del Colegio de Economistas de Piura, quien alertó sobre las consecuencias económicas que tendría un desastre de esta magnitud.
«La interrupción de la maricultura impediría exportaciones por aproximadamente 100 millones de dólares y provocaría la pérdida de entre 30 mil y 40 mil empleos directos«, señaló.
Asimismo, advirtió que el impacto trascendería al sector acuícola. «Sin empleo no hay ingresos y, sin ingresos, aumentan los niveles de pobreza. Estamos hablando solo de la maricultura; el impacto alcanzaría también al comercio, el transporte y otras actividades vinculadas«, enfatizó.
Finalmente, los representantes del sector hicieron un llamado al Gobierno Nacional, al Gobierno Regional de Piura y a la Autoridad Nacional del Agua para acelerar la culminación de las obras contempladas en el Plan Integral del río Piura, al considerar que la prevención será clave para evitar que un nuevo Fenómeno El Niño vuelva a afectar a uno de los sectores productivos más importantes del norte del país.
















![“Soy enfermera y me infecté por segunda vez de Covid-19. Ahora toda mi familia está contagiada” [Testimonio]](https://www.cutivalu.pe/wp-content/uploads/2020/05/testimonio-lady-1-e1590693047591-100x70.jpg)



