
Una madre de familia identificada como Astrid Katherin Heredia Ortiz, de 35 años, fue asesinada a balazos la noche del lunes cuando compraba comida rápida en una carretilla del sector conocido como «La Gruta», en el asentamiento Jorge Chávez, en Talara Alta.
El crimen ocurrió alrededor de las 10:30 p. m., cuando la víctima se encontraba acompañada de un hombre que sería su pareja sentimental. Según información preliminar, dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta llegaron hasta el lugar. El pasajero descendió parcialmente y abrió fuego contra la mujer, impactándola con dos disparos en el rostro, para luego escapar junto a su cómplice con dirección a la parte baja de la ciudad.
Tras el ataque, el acompañante de la víctima huyó de la zona, mientras que familiares de Astrid Heredia la auxiliaron y la trasladaron de emergencia al Hospital EsSalud de Talara. Sin embargo, los médicos solo pudieron certificar su fallecimiento debido a la gravedad de las heridas. Posteriormente, por disposición del Ministerio Público, el cuerpo fue trasladado a la morgue para la necropsia de ley.
Las investigaciones quedaron a cargo de agentes de Criminalística de la Policía Nacional. Sin embargo, de manera preliminar, una de las hipótesis que se manejan es que el verdadero objetivo del atentado habría sido el hombre que acompañaba a la víctima, conocido con el alias de «Capibara», quien sería investigado por su presunta vinculación con delitos como robo a mano armada y extorsión contra empresas que ejecutan obras municipales. Sin embargo, esta versión no ha sido confirmada oficialmente y forma parte de las líneas de investigación.
El asesinato de Astrid Katherin Heredia Ortiz, quien deja tres hijas en la orfandad, ha generado indignación entre los vecinos de Talara, quienes cuestionan el incremento de la violencia y exigen resultados concretos en la lucha contra la delincuencia. Asimismo, expresaron su preocupación por la eficacia de las medidas de seguridad implementadas en la ciudad, como la instalación de cámaras de videovigilancia y el uso de drones, al considerar que los hechos de sicariato continúan registrándose con frecuencia.
















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