Papa Francisco: América Latina es víctima de imperialismos explotadores

El papa Francisco dijo en una entrevista a un medio argentino que América Latina y el Caribe está en un tránsito lento de lucha, del sueño de San Martín y Bolívar por la unidad de la región.

“Siempre fue víctima, y será víctima hasta que no se termine de liberar, de imperialismos explotadores. Eso lo tienen todos los países. No quiero mencionarlos porque son tan obvios que todo el mundo los ve”, agregó.

Por otra parte, Francisco llamó a enfrentar la crisis con solidaridad por los otros, a arriesgar y tomar su mano, como la única manera de salir de esta situación, en un comentario sobre cómo retomar las condiciones de antes de la pandemia en entrevista de un medio argentino.

“De la crisis no se sale solo, se sale arriesgando y tomando la mano del otro. Si no lo hacés, no podés salir. Entonces, ahí está lo social de la crisis. Esta es una crisis de civilización”, apuntó en una.

“O salimos todos o no sale ninguno. La pretensión que un solo grupo salga de la crisis, por ahí te puede dar una salvación, pero es una salvación parcial, económica, política o de ciertos sectores de poder. Pero no se sale totalmente. Quedás aprisionado por la opción de poder que hiciste”, aseveró.

El sumo pontífice expresó que el solo hecho de que África esté tan necesitada de vacunas, significa que algo no funcionó. “Fíjate, el solo hecho de que África no tenga las vacunas o tenga las mínimas dosis quiere decir que la salvación de la enfermedad también fue dosificada por otros intereses”, dijo.

Medioambiente y sistemas políticos

Asimismo, se refirió a que la naturaleza también está en crisis. “Vos usas la naturaleza y se te viene encima. Un mundo recalentado también nos saca de la construcción de una sociedad justa, fraterna”, sentenció.

“Es curiosísimo lo de la mutación de los virus, porque estamos ante una crisis viral, pero también una crisis mundial. Una crisis mundial en nuestra relación con el universo. No vivimos en armonía con la creación, con el universo. Y lo abofeteamos a cada rato. Usamos mal nuestras fuerzas. Hay gente que no se imagina el peligro que hoy vive la humanidad con este recalentamiento y manoseo de la naturaleza”, declaró.

El jefe de Estado de la Santa Sede de la Iglesia Católica insistió en que no se puede pensar a la naturaleza sin la humanidad. “Es como aquel pasaje del Génesis: “Crezcan, multiplíquense y dominen la Tierra”. Dominar es entrar en armonía con la Tierra para hacerla fructificar. Y nosotros tenemos esa vocación”.

En este sentido, destacó la filosofía de vida de los aborígenes del Amazonas, donde vivir bien significa vivir en armonía con la naturaleza. “Porque no podemos separar lo social de lo ambiental. La vida de los hombres y las mujeres se desarrolla dentro de un ambiente” aseguró.

“Repito: la naturaleza no perdona nunca, pero no porque sea vengativa, sino porque ponemos en marcha procesos de degeneración que no están en armonía con nuestro ser. Hace unos años me quedé helado cuando vi la foto de un barco que había pasado por el Polo Norte por primera vez. ¡El Polo Norte navegable! ¿Qué quiere decir esto? Que los hielos se están destruyendo, se están disolviendo, por el calentamiento. Cuando se ven esas cosas, tenemos que frenarnos”, subrayó.

Juventudes y políticas

Por otra parte, Francisco se refirió a por qué los jóvenes no se comprometen en política. Indicó que están desanimados ante tantas situaciones de arreglos mafiosos y de corrupción.

“Y, sin embargo, los necesitamos porque son ellos los que tienen que plantear la salvación a las políticas universales. ¿Y por qué la salvación? Porque si no cambiamos de actitud con el ambiente, nos vamos todos al pozo”, evidenció.

Comentó que los jóvenes tienen que aprender de la ciencia, de la política y de la convivencia, pero enunció que confía en ellos. “Es importante ayudar a los jóvenes en ese compromiso socio-político y, también, a que no les vendan un buzón. Aunque hoy día, creo que la juventud está más avivada. En mis tiempos, no nos vendían un buzón, nos vendían el Correo Central. Hoy están más despiertos, son más vivos”.

Asimismo, consideró que es considerable reinstaurar el diálogo intergeneracional. “El joven cuando se encuentra con el abuelo o la abuela recibe savia, recibe cosas y se las lleva adelante. Y el viejo, cuando se encuentra con el nieto o la nieta, tiene esperanza”, remarcó.

Guerras y males de la época actual

Para el titular del Vaticano, los males de la época son el narcisismo, el desánimo y el pesimismo, pero arguyó que para superarlos hay que tener sentido del humor. “El sentido del humor relativiza tanto y hace tanto bien. Eso va contra ese espíritu de pesimismo, de “lamentela”.

Sobre las actuales guerras del mundo, mencionó la situación de Ucrania, pero instó a pensar en la de Ruanda hace 25 años, Siria hace diez años, El Líbano y Myanmar. “Esto que vemos está sucediendo desde hace tiempo. Una guerra, lamentablemente, es una crueldad al día. En la guerra no se baila el minué, se mata. Y hay toda una estructura de venta de armas que lo favorece”, lamentó.

“Resolver las cosas con una guerra es decirle no a la capacidad de diálogo, de ser constructivos, que tienen los hombres. Es muy importante esa capacidad de diálogo. Salgo de la guerra y voy al comportamiento común. Fíjate cuando estás hablando con algunas personas y antes que termines, te interrumpen y te contestan. No sabemos escucharnos. No le permitimos al otro que diga lo suyo. Hay que escuchar. Escuchar lo que dice, recibir”, argumentó.

El Papa criticó el poder de las Naciones Unidas para imponerse. “Ayuda sí, para evitar guerras y pienso en Chipre, donde hay tropas argentinas. Pero para parar una guerra, para resolver una situación de conflicto como la que estamos viviendo hoy en Europa, o como las que se vivieron en otros lugares del mundo, no tiene poder. Sin ofender. Es que la constitución que tiene no le da poder”, arremetió.

TELESUR

 

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